En Argentina, se da a conocer polémica legislación contra la discapacidad intelectual de las personas.
Echaron a una funcionaria de la Agencia Nacional de Discapacidad tras la resolución que usó los términos “débil mental, idiota e imbécil”
Lo aseguró el titular de la entidad, Diego Spagnuolo. Asimismo, fuentes del Ente le señalaron a la prensa, que hubo otra responsable que presentó la renuncia tras la redacción del documento.
Luego de que se difundiera la resolución 187/2025 de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), en cuyo Anexo I se incluyen expresiones como “idiota”, “imbécil” y “débil mental”, en referencia a personas con discapacidad intelectual, el titular de la entidad, Diego Spagnuolo, aseguró que “las personas responsables por lo que pasó ya fueron desvinculadas”.
Asimismo, según confirmaron a Infobae fuentes del mismo ente autárquico, “la salida corresponde a una sola implicada porque la otra responsable había renunciado tras participar de la redacción”. Esta normativa, publicada en el Boletín Oficial en enero, establecía los parámetros para la evaluación médica de invalidez en el acceso a las Pensiones No Contributivas por Invalidez Laboral.
Antes de que se concretara esta salida, el titular de ANDIS se había referido lo sucedido en la red social X y afirmó: “En las últimas horas, se dio a conocer una grave equivocación en el anexo de la Resolución 187/2025, quiero dejar en claro que la publicación de los términos en cuestión no tuvo ninguna intención discriminatoria, sino que se trató de un error derivado del uso de conceptos pertenecientes a una terminología obsoleta”.
Al tiempo que indicó: “La Resolución 187/2025 será modificada siguiendo los estándares médicos y normativos vigentes, con el objetivo de garantizar que la terminología utilizada esté alineada con las referencias internacionales”. Y completó: “Por último, ya se inició una investigación interna para determinar la o las personas responsables de esto y avanzar con su desvinculación, asegurando así que este tipo de situaciones no vuelvan a ocurrir”.
Esta argumentación se concretó horas más tarde: “Las personas responsables por lo que pasó ya fueron desvinculadas de ANDIS”. Esta afirmación fue confirmada por fuentes del ente a Infobae: “La salida corresponde a una sola implicada porque la otra responsable había renunciado tras participar de la redacción”.
Vale destacar que, según pudo saber Infobae de fuentes de la cartera sanitaria nacional, “ANDIS es un ente autárquico y sus resoluciones no pasan por el Ministerio de Salud”.
Lo cierto es que, desde ANDIS ya habían adelantado que se realizarán modificaciones a la normativa, las cuales buscan alinear la terminología utilizada con estándares internacionales: “La Resolución 187/2025 y su anexo serán modificados siguiendo los estándares médicos y normativos vigentes, con el objetivo de garantizar que la terminología utilizada esté alineada con las referencias internacionales, como la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) y el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5)
Pero, comencemos desde el principio para que logres comprender lo a veces incomprensible.
Concepto y tipos de Discapacidad Intelectual.
La discapacidad intelectual implica una serie de limitaciones en las habilidades que permiten a una persona desenvolverse en su entorno, dando respuestas eficaces a diferentes situaciones y ambientes. Es decir, cuando hablamos de personas con discapacidad intelectual nos referimos al conjunto de personas que presentan dificultades para adaptarse al medio, en las condiciones esperadas para su edad, debido a una limitación de sus capacidades cognitivas.
Para medir la capacidad cognitiva de una persona, tradicionalmente se utiliza el Cociente Intelectual, escala de puntuaciones basada en la relación esperada entre la edad cronológica y la edad mental, que ese mide mediante Tests de Inteligencia.
Estadísticamente, la mayor parte de la población presenta unos niveles cognitivos parecidos y una minoría arroja resultados más alejados de la media establecida. De la distribución de esos datos se obtiene el Coeficiente Intelectual Medio de la población, que se sitúa entre 85 y 115, y se corresponde con los resultados más próximos a la media. Cuando la desviación típica de los datos es superior a la media hablamos de altas capacidades y cuando los resultados son inferiores a la media hablamos de bajas capacidades o discapacidad intelectual.
Centrándonos en aquellos resultados que presentan una desviación típica inferior a la media, encontramos la base sobre la que se asientan los diferentes grados o tipos de discapacidad intelectual.
Tipos de discapacidad intelectual
A la hora de establecer los diferentes tipos de discapacidad intelectual se tiene en cuenta tanto el nivel cognitivo de la persona como las dificultades que presentan para su adaptación al entorno y para el desarrollo de las actividades de la vida diaria y la intensidad de los apoyos requeridos para llevarlas a cabo. Teniendo todo esto en cuenta, se establecen la siguiente clasificación:
El Funcionamiento Intelectual Límite o Capacidad Intelectual Límite, se refiere al grupo de población que presenta un cociente intelectual más próximo al promedio de la población, situándose entre el 70 y el 85..
Se estima que un 13,6% de la población presenta Inteligencia Límite aunque el porcentaje de personas diagnosticadas es muy inferior. Las personas con Inteligencia Límite se camuflan a la perfección en entornos que no presentan grandes exigencias y por la dificultad para su diagnóstico, es poco frecuente detectarla antes de la adolescencia. Las personas con Inteligencia Límite pueden alcanzar su plena autonomía si cuentan con los apoyos adecuados o pueden perderse en el sistema si no cuentan con un diagnóstico que les permita obtener los recursos que necesitan.
La Inteligencia Límite no aparece clasificada dentro de los manuales de diagnóstico médico, únicamente hace referencia a una característica de la inteligencia (en el DSM-IV TR DSM-V, Manual diagnóstico estadístico de los trastornos mentales, se menciona dentro de un apartado marginal como “Otros problemas que pueden ser objeto de atención clínica”). Sin embargo, atendiendo a la definición de discapacidad intelectual y a las características de la Inteligencia Límite, es lógico pensar que debiera ser considerada como un grado más. Las personas con Funcionamiento Intelectual Límite presentan limitaciones cognitivas, educativas, personales, sociales y laborales por las que precisan apoyos intermitentes en las diferentes etapas de su trayectoria vital.
- Discapacidad Intelectual Ligera o Discapacidad Intelectual Leve. Las personas con Discapacidad Intelectual Ligera o Leve presentan un cociente intelectual entre 55 y 70. Las características de la DI Ligera son muy parecidas a las que presentan las personas con Inteligencia Límite, diferenciándose únicamente en la intensidad de los apoyos que precisan para desarrollar con éxito sus proyectos vitales.
- Discapacidad Intelectual Moderada. Las personas con Discapacidad Intelectual Moderada presentan un CI entre 35-50. En este grado de discapacidad intelectual las dificultades son mayores que en los dos anteriores grupos aunque pueden obtener un buen grado de autonomía en el autocuidado y el desplazamiento. La persona con DI Moderada puede responsabilizarse de sus propias decisiones y participar en la vida social, aunque con ayudas y con un periodo de aprendizaje prolongado.
- Discapacidad Intelectual Grave. Con un cociente intelectual situado entre 20 y 35, la necesidad de apoyos para el desarrollo de las actividades básicas de la vida diaria se intensifican, precisando ayuda y supervisión continuada. Adquirir ciertas habilidades es posible aunque la implica un proceso de aprendizaje extendido en el tiempo y la necesidad de apoyo es constante.
- Discapacidad Intelectual Profunda. Es el grado más elevado de la discapacidad intelectual y también el menos frecuente, Las personas con DI Profunda presentan un CI inferior a 20 y presentan necesidades de apoyo de manera constante, limitándose las posibilidades de contar con cierta autonomía en su desarrollo vital. Tendrán una alta dependencia para realizar la mayor parte de las actividades de la vida diaria.
Una parte importante de nuestra actividad se centra en crear espacios para la sensibilización y formación sobre las necesidades específicas de personas con Capacidad Intelectual Límite o Inteligencia Límite, por ser el tipo de discapacidad más invisible para el sistema y para la sociedad en general. Estas formaciones se dirigen a diferentes colectivos, entre ellos al alumnado de diferentes edades y niveles y a diversos sectores profesionales que, directa o indirectamente, tienen alguna relación con el colectivo de personas con Inteligencia Límite en el desempeño de su labor. Fin.