Kevan Chandler nació con atrofia muscular espinal, una enfermedad genética rara que nunca le permitió caminar. Desde niño dependió de una silla de ruedas para todo.
Su sueño, como el de cualquier joven, era viajar y conocer el mundo. Pero la silla de ruedas hace que muchos destinos sean simplemente inaccesibles.
Un grupo de amigos suyos tuvo una idea poco convencional: diseñaron una mochila especial, adaptada para cargarlo en la espalda durante largas caminatas.
En el verano de 2016, dejaron la silla de ruedas en el aeropuerto y emprendieron juntos un viaje de tres semanas por Europa, turnándose para llevarlo en la mochila. ![]()
Recorrieron Francia, Inglaterra e Irlanda, incluyendo el ascenso a la antigua fortaleza monástica de Skellig Michael, a más de 180 metros sobre el nivel del mar.

Kevan cuenta que, por primera vez en su vida, pudo ver el mundo a la altura de los ojos de sus amigos, en lugar de siempre mirar hacia arriba desde su silla.
De esa experiencia nació “We Carry Kevan”, una organización sin fines de lucro que hoy dona mochilas similares a otras familias, para que más personas con discapacidad puedan explorar el mundo junto a quienes aman.La historia de Kevan Chandler es un ejemplo extraordinario de amistad, accesibilidad e innovación social frente a los desafíos de la movilidad reducida.
El proyecto “We Carry Kevan”: Tras el impacto de su experiencia, fundaron la organización sin fines de lucro We Carry Kevan, dedicada a diseñar y distribuir mochilas adaptadas a familias y personas con discapacidad alrededor del mundo, promoviendo la inclusión, el turismo accesible y el apoyo comunitario.
El diagnóstico: Kevan Chandler nació con atrofia muscular espinal (AME), una condición genética neuromuscular rara que afecta las neuronas motoras y provoca la pérdida progresiva de fuerza y masa muscular. Debido a esto, Kevan ha utilizado una silla de ruedas la mayor parte de su vida y requiere asistencia para sus actividades cotidianas.
El viaje en mochila (2016): Para superar las barreras físicas que las sillas de ruedas encuentran en destinos turísticos o de difícil acceso (como senderos empinados, escaleras o sitios históricos), un grupo de amigos cercanos diseñó una mochila ergonómica e improvisada para cargarlo en la espalda. En el verano de 2016, dejaron la silla de ruedas en el aeropuerto y realizaron una travesía de tres semanas por Europa (Francia, Inglaterra e Irlanda), incluyendo el ascenso a la fortaleza monástica de Skellig Michael.
Una nueva perspectiva: A través de este viaje, Kevan experimentó por primera vez el mundo «a la altura de los ojos» de sus amigos, cambiando la dinámica tradicional de la accesibilidad y demostrando cómo el trabajo en equipo puede derribar barreras físicas y actitudinales.



























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