El bloqueo de nervios por radioscopia en la zona lumbar (también conocido como bloqueo radicular, epidural o facetario guiado por fluoroscopia) es un procedimiento ambulatorio y mínimamente invasivo. Consiste en aplicar medicación directamente en un punto preciso de la columna vertebral bajo imágenes de rayos X en tiempo real para aliviar el dolor causado por irritación o inflamación nerviosa.

¿En qué consiste el procedimiento?
- Posición: Te recostarás boca abajo sobre una camilla médica.
- Guía por radioscopia: El profesional utiliza el equipo de radioscopia (rayos X en tiempo real) y, en la mayoría de los casos, una mínima cantidad de líquido de contraste para verificar la posición exacta donde se origina el dolor antes de inyectar el fármaco.
- Aplicación del medicamento: Una vez ubicada la zona (por ejemplo, cerca de una raíz nerviosa o una articulación facetaria), se inyecta una combinación de anestésico local (para un alivio inmediato) y un corticoide/antiinflamatorio de depósito (para reducir la inflamación a medio y largo plazo).
- Duración: El procedimiento dura entre 15 y 30 minutos. Luego permaneces en observación entre 30 y 60 minutos antes de recibir el alta ambulatoria.
Indicaciones habituales
- Hernias o protrusiones discales lumbares con ciática (dolor que se irradia a la pierna).
- Estenosis del canal lumbar o del foramen.
- Artrosis o inflamación de las articulaciones facetarias.
- Uso diagnóstico (para confirmar qué nervio específico genera las molestias).
Preparación y cuidados
- Antes del procedimiento: Informa a tu médico sobre cualquier medicación que tomes (especialmente anticoagulantes o antiagregantes), alergias a medicamentos o líquidos de contraste, y confirma si existe sospecha o certeza de embarazo, si eres mujer.
- Acompañante: Se recomienda asistir acompañado, ya que no se aconseja conducir inmediatamente después de la aplicación debido a la ligera adormidera en la pierna que puede causar el anestésico.
- Evolución del dolor: Es común sentir alivio temporal en las primeras horas gracias al anestésico local. Tras pasar su efecto, el dolor puede reaparecer levemente hasta que el corticoide comience a actuar (habitualmente entre las 48 horas y los pocos días de la inyección).
El procedimiento de bloqueo radicular lumbar (infiltración selectiva de la raíz nerviosa o bloqueo epidural transforaminal) es una técnica intervencionista ampliamente utilizada en Argentina y en la medicina del dolor a nivel mundial, demostrando un alto nivel de efectividad cuando está correctamente indicada.
1. Efectividad Clínica y Objetivos
La efectividad del bloqueo no reside en “curar” la lesión estructural (como una hernia de disco o una artrosis facetaria), sino en sus efectos terapéuticos y diagnósticos:
- Alivio del dolor agudo y crónico: Es altamente efectivo para reducir la inflamación de la raíz nerviosa irritada (radiculopatía/ciática), con tasas de alivio que suelen oscilar entre el 60% y el 80% en pacientes bien seleccionados.
- Ventana de oportunidad para rehabilitación: Al disminuir drásticamente la escala del dolor, permite que el paciente pueda iniciar o continuar con programas de kinesiología y fisioterapia, clave para la recuperación a largo plazo.
- Valor diagnóstico: Ayuda al equipo médico a confirmar exactamente cuál es el nivel o raíz nerviosa responsable del dolor cuando los estudios por imágenes (resonancia o tomografía) muestran múltiples hallazgos.
2. Factores de Éxito en la Práctica Médica
Para que el procedimiento tenga la efectividad esperada, en la práctica clínica argentina se consideran tres pilares clave:
- Selección del paciente: Funciona con mayor eficacia en casos de dolor radicular agudo o subagudo por hernia discal o atrapamiento nervioso. Su efectividad disminuye en dolores puramente musculares o mecánicos sin afectación radicular.
- Guiado por imágenes: Es fundamental que el bloqueo sea realizado en un quirófano o sala de intervencionismo mediante fluoroscopia (rayos X en tiempo real) o tomografía computada, utilizando contraste y anestésico local junto con corticoides de depósito. Esto garantiza la precisión milimétrica del depósito de la medicación.
- Pauta interdisciplinaria: El bloqueo no debe ser un acto aislado, sino parte de un esquema integral que combine el abordaje médico, kinesiológico y el control de los hábitos posturales.
El bloqueo inyecta una combinación de anestésico local y corticoide alrededor de la raíz nerviosa para potente desinflamación y alivio. Sin embargo, trata la consecuencia (la inflamación del nervio), pero no elimina la causa de origen (como la hernia de disco, la artrosis facetaria o la estrechez del canal).
Existen varios factores clave respecto al post-tratamiento y la recurrencia del dolor:
1. El comportamiento del dolor a corto y mediano plazo
- Efecto de rebote inicial: En las primeras 24 a 48 horas post-procedimiento, al pasar el efecto del anestésico local y antes de que el corticoide actúe plenamente, el paciente puede sentir una molestia local o un leve incremento del dolor.
- Duración del beneficio: El efecto desinflamatorio suele durar desde varias semanas hasta varios meses. En algunos casos, un solo bloqueo permite resolver la crisis aguda definitivamente; en otros, el dolor puede reaparecer gradualmente a medida que la medicación se metaboliza.
2. Factores que determinan si el dolor vuelve
El riesgo de reaparición del dolor depende de la evolución de la estructura lumbar y de los hábitos del paciente:
- Evolución de la lesión estructural: Si la hernia de disco se reabsorbe de forma natural mientras el nervio estuvo desinflamado, el dolor no volverá. Si la compresión persiste o empeora mecánicamente, las molestias reaparecerán.
- Rehabilitación kinesiológica: Es la herramienta principal para evitar que el dolor regrese. Fortalecer la musculatura estabilizadora del tronco (zona media / core), mejorar la flexibilidad y reeducar la postura protege el segmento lumbar lesionado.
- Cargas y biomecánica diaria: Volver a realizar levantamiento de peso inadecuado, sostener el sedentarismo o mantener malas posturas en la jornada laboral aumenta la probabilidad de recidiva.
3. Manejo si el dolor reaparece
Si tras un período de alivio el dolor regresa, el equipo médico puede evaluar:
- Repetición del bloqueo: Se pueden realizar bloqueos seriados (generalmente con un límite anual de 2 a 3 intervenciones para no saturar los tejidos con corticoides).
- Reevaluación por imágenes: Solicitar una nueva resonancia magnética para observar si hubo cambios en la anatomía de la columna.
- Paso a otras alternativas terapéuticas: Si los bloqueos dejan de ser efectivos o el alivio es cada vez más breve, se consideran abordajes como la radiofrecuencia (rizolisis) o la consulta quirúrgica.
3. Cobertura y Disponibilidad.
En Argentina, el bloqueo radicular lumbar es una práctica estandarizada que forma parte de la oferta de la medicina pública, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga. Es ejecutado habitualmente por especialistas en Terapia del Dolor, Neurocirugía, Traumatología o Anestesiología Intervencionista.
Si buscas información para un caso personal o tienes una indicación médica para este tratamiento, es recomendable consultar con el especialista en columna o traumatología para revisar estudios como la resonancia magnética previa y despejar dudas puntuales.



























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