El transporte aéreo de dispositivos ortopédicos e instrumentos de asistencia a la movilidad exige un marco operativo riguroso que equilibre la accesibilidad universal, el cuidado técnico del equipamiento y la seguridad operacional del vuelo.
Marcos Normativos de Referencia
- Normativa Internacional (IATA / OACI): La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), mediante las Dangerous Goods Regulations (DGR) y las guías de manipulación de ayudas a la movilidad, regula el embalaje, la potencia de las baterías y los procedimientos de estiba. La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) consagra el acceso equitativo en el Anexo 9 (Facilitación).
- Normativa Argentina y Latinoamericana (ANAC / LACAC / ACI-LAC): En Argentina, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y las regulaciones RAAC (Regulaciones Argentinas de Aviación Civil) obligan a las líneas aéreas a prestar asistencia sin cargo adicional para elementos de movilidad. A nivel regional, la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (LACAC) uniforma criterios entre operadores (como LATAM, Aerolíneas Argentinas, Avianca o Copa Airlines) para que los elementos ortopédicos no computen dentro de la franquicia de equipaje de bodega o mano.

Clasificación y Protocolos de Cuidado por Tipo de Dispositivo
1. Sillas de Ruedas Manuales y Artículos de Apoyo Ligero
- Normativa: Se permite su traslado hasta la puerta del avión (Gate Delivery) o en cabina de pasajeros si la aeronave dispone del compartimento adecuado.
- Cuidados y Preparación:
- Protección física: Retirar elementos frágiles desmontables (almohadillas antiescaras, apoya-pies, posabrazos, joysticks) para llevarlos como equipaje de mano en cabina.
- Etiquetado especializado: Colocar etiquetas claras con datos del pasajero, dimensiones y las instrucciones de pliegue.
2. Sillas de Ruedas y Motorizados con Baterías (Mercancías Peligrosas)
Las baterías representan el riesgo operativo principal en bodega debido al peligro de cortocircuito o descontrol térmico.
- Baterías de Ion de Litio (Li-Ion):
- Si la batería está integradamente protegida, puede ir instalada en el dispositivo.
- Si el equipo exige la extracción de la batería, esta no debe superar los 300 Wh (o dos baterías de un máximo de 160 Wh cada una).
- Las baterías extraídas deben transportarse exclusivamente en cabina de mano, protegidas individualmente contra cortocircuitos mediante fundas o cinta aislante en sus terminales.
- Baterías Derramables / No Derramables (Plomo-Ácido, Gel, NiMH):
- Las baterías no derramables deben aislarse eléctricamente y mantenerse fijas.
- Las baterías derramables (ácido líquido) requieren embarque en contenedores estancos con material absorbente si no pueden mantenerse en posición vertical durante todo el trayecto.
3. Prótesis, Ortesis, Muletas y Bastones
- Protocolo en Cabina: Se consideran extensiones del cuerpo del pasajero. Pasan los filtros de seguridad del aeropuerto mediante inspecciones manuales o escáners y deben alojarse en los compartimentos superiores (bins) o debajo del asiento sin obstruir las vías de evacuación.
Buenas Prácticas y Procedimientos Operativos para el Viajero
- Notificación Previa (Mínimo 48 Horas): Declarar a la aerolínea las especificaciones técnicas del equipo (marca, modelo, dimensiones, peso, tipo y capacidad de batería en Wh o Ah/Voltios).
- Desconexión y Modo “Rueda Libre”: Antes de entregar el equipo en la puerta de embarque, desconectar los circuitos eléctricos y colocar la palanca del motor en modo de bloqueo para evitar que el personal de plataforma desplace la silla manualmente forzando la transmisión.
- Formulario de Información de Movilidad: Completar e indicar por escrito en el dispositivo las instrucciones de desactivación y puntos seguros de anclaje para los operarios de carga de bodega.
- Verificación en Destino: Inspeccionar el equipo inmediatamente en la cinta o puerta de desembarque. Ante cualquier daño físico, presentar el reclamo (PIR – Property Irregularity Report) antes de abandonar el aeropuerto para activar las coberturas internacionales (Convenio de Montreal).
- te dejo un comentario muy vàlido de un viajero permanente como lo es Alberto Schneider quien usa la via aerea para lograr su destino.
- «Te soy sincero: la primera vez que viajé en avión con mi silla de ruedas motorizada, el nivel de ansiedad era casi peor que el miedo a volar. No estás pensando en las turbulencias; estás pensando en si tu silla —que es literalmente la extensión de tus piernas y cuesta miles de dólares— va a llegar en una sola pieza o si alguien en bodega va a forzar el joystick por no saber cómo destrabarlo.
- La teoría de las normas IATA y la ANAC suena bárbara en el papel, pero en el aeropuerto la realidad es un tema de anticipación y temple. Aprendí a la fuerza que el truco está en no dejar nada al azar ni asumir que el personal de rampa sabe manejar tu modelo específico.
- Ahora tengo una rutina sagrada antes de subirme al avión:
- Desarmo todo lo rompible: El almohadón antiescaras, el joystick y los posapiés no van a bodega ni ebrios ni dormidos. Van conmigo en la cabina, dentro de un bolso de mano.
- Aíslo la batería de litio: Muestro la etiqueta de los Watt-hora (Wh) en el control de seguridad antes de que me lo pregunten. Llevar la batería arriba en su funda da una paz mental enorme.
- Carteles explicativos en español e inglés: Pegué un cartel plastificado en el respaldo de la silla que dice en gigante: “NO LEVANTAR DE ACÁ” y “PARA EMPUJAR, BAJAR ESTA PALANCA”.
- Cuando llegás a la puerta del avión y te separás de tu silla para pasar a la de pasillo, siempre hay un nudo en el estómago. Pero cuando aterrizas, pedís el desembarque por puerta (#Gate Delivery) y ves que te la entregan tal cual la dejaste, te vuelve el cuerpo al alma. Al final, viajar se trata de eso: reclamar tu autonomía sin dejarle margen al error humano.»













































































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