Investigadores italianos de la Universidad de Trieste, el ICGEB y el Centro Cardiológico Monzino han demostrado que la actividad mecánica constante del corazón (latir) funciona como un “escudo” físico que bloquea la proliferación de células cancerosas
Aquí están los puntos clave de este descubrimiento:
- El mecanismo del latido: La presión constante y la tensión física ejercida sobre los tejidos cardíacos durante los más de 100.000 latidos diarios impiden que las células tumorales se asienten y proliferen.
- La proteína Nesprin-2: El estudio identificó que las fuerzas mecánicas activan la proteína Nesprin-2, que transmite señales desde la superficie celular hasta el núcleo, alterando la estructura de la cromatina y frenando la actividad de los genes relacionados con el crecimiento tumoral.
- Corazón en reposo vs. activo: Los experimentos mostraron que cuando el corazón está “descargado” mecánicamente (sin el latido normal), las células cancerosas crecen rápidamente. Por el contrario, en un corazón con latido normal, el crecimiento se inhibe significativamente.
- Rara inmunidad: Esto explicaría por qué el cáncer cardíaco es extremadamente raro en comparación con otros órganos
1. Las células del corazón no se dividen
El cáncer es, esencialmente, un error en la división celular. Las células cancerosas se multiplican sin control debido a mutaciones en su ADN que ocurren durante el proceso de replicación.
- Células epiteliales (Piel, Pulmón, Colon): Se dividen constantemente para renovarse. Cada división es una oportunidad para que ocurra un error genético.
- Miocitos (Corazón): Son células “post-mitóticas”. Una vez que el corazón se forma, sus células dejan de dividirse casi por completo. Al no haber replicación constante, hay muchísimas menos oportunidades de que ocurra una mutación cancerosa.
2. Aislamiento de carcinógenos
Muchos tipos de cáncer son causados por la exposición directa a factores externos (humo de tabaco, toxinas en la comida, radiación UV).
- El pulmón filtra el aire.
- El hígado procesa toxinas.
- El colon maneja desechos.
- El corazón, en cambio, está protegido en una cavidad cerrada y solo entra en contacto con la sangre ya oxigenada y filtrada. No “ingiere” ni “respira” los carcinógenos del entorno de la misma forma que otros órganos.
3. Un entorno poco amigable para las metástasis
Aun cuando el cáncer comienza en otra parte del cuerpo, es difícil que colonice el corazón. El corazón es un entorno de alto flujo y alta presión. Para que una célula cancerosa que viaja por la sangre se asiente y crezca en un tejido, necesita “estacionarse”. En un órgano que late con fuerza 100,000 veces al día, es muy difícil que una célula rebelde logre echar raíces.
¿Qué pasa cuando sí hay tumores?
Aunque el cáncer primario (el que nace ahí) es una rareza médica, existen dos escenarios:
- Mixomas: Son los tumores cardíacos más comunes, pero son benignos (no son cáncer). Aun así, son peligrosos porque pueden obstruir el flujo de sangre.
- Angiosarcomas: Un tipo de cáncer muy agresivo que nace en los vasos sanguíneos del corazón, pero su incidencia es de aproximadamente 1 en un millón.
El corazón está demasiado ocupado trabajando y muy bien protegido como para “perder el tiempo” dividiendo células, lo cual termina siendo su mejor defensa contra el cáncer.













































































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