Los cambios en la forma, la textura o incluso el color de tus uñas pueden advertir la presencia de alguna patología. Cuáles son los más comunes y en qué momento acudir al médico para saber si hay motivo de preocupación.
Señales de Alerta en las Uñas y su Significado
- Uñas amarillas: Pueden deberse a infecciones por hongos, tabaco o enfermedades crónicas.
- Uñas pálidas o blancas: Posible déficit de hierro, problemas hepáticos (cirrosis), renales o diabetes.
- Uñas azuladas: Señal de mala circulación o falta de oxígeno, posiblemente relacionado con enfermedades cardíacas o pulmonares.
- Uñas con hoyuelos (picadas): Común en personas con psoriasis o eccema.
- Líneas horizontales (Líneas de Beau): Indican que el crecimiento de la uña se detuvo por una enfermedad grave, fiebre alta o trauma.
- Líneas oscuras o negras: Requieren evaluación médica para descartar melanoma subungueal.
- Uñas en cuchara (coiloniquia): Uñas delgadas que se curvan hacia arriba, a menudo por deficiencia de hierro.
- Uñas mitad y mitad: también conocidas como uñas de Lindsay, estas alteraciones que se observan en la enfermedad renal hacen que la mitad inferior de la uña sea de color blanco lechoso y la mitad superior de color rosa parduzco. A veces, estas uñas vuelven a la normalidad tras un trasplante de riñón.

Cuidados Básicos para la Salud de las Uñas
- Limpieza y sequedad: Mantener las uñas limpias y secas para evitar infecciones.
- Evitar productos fuertes: Limitar el uso de quitaesmaltes con acetona.
- No morder ni cortar cutículas: Morderlas o quitar la cutícula puede dañar el lecho ungueal y provocar infecciones.
- Corte adecuado: Cortar las uñas en línea recta para prevenir uñas encarnadas.
- No usar como herramientas: Evitar abrir latas o botes con ellas.
Las uñas son una ventana única hacia la salud general. Muchas enfermedades se asocian con cambios distintivos en ellas: desde las uñas en forma de cuchara de la anemia ferropénica, hasta las uñas redondeadas e hinchadas de la fibrosis quística.
– Rayas verticales oscuras: se denominan hemorragias en astilla y pueden deberse a morderse las uñas, pero también a una infección de las válvulas cardíacas.
– Crestas horizontales: conocidas como líneas de Beau. Estas crestas que atraviesan la uña se producen cuando el crecimiento de la uña se interrumpe debido a una enfermedad grave o a la quimioterapia. También se han descrito en personas después de contraer COVID-19.
– Uñas picadas y decoloradas: esto puede ser un signo de psoriasis ungueal, una afección autoinmune.
Ten en cuenta que las uñas crecen lentamente (tarda unos seis meses en volver a crecer una uña), por lo que no solo una anomalía podría reflejar una enfermedad ocurrida varios meses antes, sino que cualquier tratamiento que se te prescriba puede tardar en mostrar resultados. Es por este motivo que se recomienda que solo se limen y pulan las uñas, o que se acuda a un spa que ofrezca pedicura médica con instrumentos esterilizados utilizando un dispositivo autoclave. Muchos suplementos para el crecimiento de las uñas contienen biotina (y casi el 3% de los adultos estadounidenses la toman a diario). Sin embargo, según la Asociaciòn Argentina de Dermatología no hay pruebas de que la biotina favorezca el crecimiento o la calidad de las uñas en personas sanas.
Si presenta cambios persistentes, cambios de color extraños, dolor o inflamación, es crucial consultar a un dermatólogo.















































































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